martes, 25 de septiembre de 2007

Asunto: Necesito tu número

Esto es lo que pasa cuando uno está peligrosamente al pedo frente a su inbox

Nota:
Vea el laconismo del mail recibido y lo injustificado de su largor.

Cadena recibida:


holas
Perdon por interrumpir tu vida pero me robaron la billetera y entre otras cosas valiosas, contenia la agenda con todos pero todos los numeros posibles de telefono. agradeceria que me lo mandaras de nuevo para hacer otra agenda.
Un beso y perdon por el tiempo robado.

Respuesta:

hey que bajón que te hayan robado...por alguna razón casi a todos los que conozco han sido robados estos días. mi nro, si no mal recuerdo, es el 156624527...por las dudas te sugiero que "verifiques" si es mi numero...es uno de los primeros que viene a mi mente, así que tal vez lo sea, pero últimamente algunos datos se están mezclando y desordenando en mi memoria. Digo, este numero, si no es mio seguro es de alguien que conozco. Harás bien en preguntar "si está adrian" porque, bueno, insisto que cabe la posibilidad de que pertenezca a mi madre, padre, alguna ex de la secundaria, medico de cabecera, amigo del laburo, algún JTP...Realmente lo verificaría yo pero, no es una situación en la que me querría poner en ninguna de sus posibles resoluciones. Imaginate:
A. llamo y da ocupado. Eso puede generar dos opciones
1. definitivamente es mi nro y obviamente no voy a poder comunicarme conmigo porque, justamente, estoy tratando de hacer una llamada. La red no es estúpida, no me va a poner a hablar conmigo, sabiendo que estoy intentando averiguar un dato! O:
2. Está verdaderamente ocupado y no puedo ponerme en contacto con el dueño del nro.
Como veras la posibilidad A es una situación en la que puedo quedar encerrado de por vida. Como el decorado de los dibujitos animados viejos que se repiten todo el tiempo...Nunca voy a tener una respuesta.
B. Si de hecho es de otra persona, puede pasar lo siguiente (remitiéndome a los personajes mencionados mas arriba)
Es mi madre: el 99% del día esta en casa, con lo cual si le hago sonar el celular, puede llegar pensar que estoy tomando ginebra entre comidas y entre cepilladas dentales o, corroborar que dio a luz un hijo que tiene más de 2 dedos de frente por el simple hecho que físicamente tengo la frente grande, pero por nada más.
Es mi padre: solo nos vemos a la noche, y si le llamo preguntando si es su nro, probablemente comience a preocuparse por la cantidad de tiempo que pasamos juntos ("no se acuerda ni de mi nro!!") y, debido a eso, prepare toda una agenda de actividades juntos que, seguramente, ninguno disfrute ni tenga tiempo de llevar a cabo.
Es alguna ex: sin importar de que etapa de mi vida sea la ex, seguramente va a pensar dos cosas.
1. si está de novia: este quiere que garchemos.
2. si no está de novia: todavía piensa en mi, y como esta solo -caliente todo el día, seguramente- quiere que nos revolquemos un rato.
Es el médico de cabecera: si descubre que llamo para averiguar de quién es el nro seguramente venga al otro día para hacerme exámenes a ver si no tengo alzheimer. Sino, seguramente pensará que necesito preguntarle si puede conseguirme una receta en la que diga "marihuana para calmar el stress laboral y tomarse con calma la cena familiar de todos los días", o quizá crea que quiero pedirle que me haga un certificado porque no quiero ir a trabajar.
Es un amigo del laburo: probablemente crea que lo llamo porque conseguí la receta del medico y entonces la juntada para ver una maratón de videos de animales haciendo tareas de humanos se hace...y no quiero ilusionarle.
Es el JTP: probablemente me pregunte porque no estoy cursando, me comente lo atrasado que estoy y demás. Y no tengo ganas de contarle toda la historia y encima que me haga pensar en todo el tiempo perdido tan cerca de terminar el año. Porque YA se está terminando. SABELO.

O sea, no son situaciones en las que pueda meterme y mucho menos tenga la entereza para manejar.

Besos y que estés muy bien.

PD: che, qué bajón que te hayan robado!

viernes, 21 de septiembre de 2007

Primavera.

Con los ojos llorosos y ardientes. Con la garganta afelpada, los oídos tapados y la nariz directamente bloqueada y chorreante. Así le damos la bienvenida a la estación de todas mis alergias.

Esos violines de don Vivaldi no son más que una alarma que presagia el regreso mi verdadero némesis...El pavor y los carilina invaden mi vida.

martes, 18 de septiembre de 2007

Las Marcas del Tiempo

Fue así otro cumpleaños y otra traba de corbata. Todos los años, con la precisión de una boleta de algún impuesto, llega un cumpleaños y llega una traba de corbata. Junto con la traba también llegan las caras sonrientes esperando la aprobación del regalo. Las uso, eso sí. Aunque no sólo mi familia me las regala, en la oficina son igual de imaginativos. Ya tengo tantas que es más factible repetir la corbata. Con la de este último cumpleaños van diecinueve. Corbatas ocho. Pero es en todo lo que rodea sentarse y ponerse a escribir esto donde salen las dudas de si lo correcto es sentarse y escribir esto; no las trabas de corbata. Porque terminan siendo nada más que la marca que dejan los años pasados. Es un poco triste que el producto final de cada año sea simplemente una traba o dos.

Para organizarlas no es muy difícil, todo se trata del orden que ponen las sensibilidades de los demás. Los lunes me pongo la última que me regaló mi familia, los martes la última que regalaron los de la oficina; los demás días son definidos por el azar, por alguna reunión en Recursos Humanos o la corbata del conductor del noticiero de la mañana. La tarea que se dificulta y, por ende, dificulta la primera, es recordar cuáles son de la oficina y cuáles de la familia.

El otro día hice una estupidez (idealmente ingenua, como todas las estupideces que se le pueden ocurrir a un oficinista proactivo, productivo y profesional, que presenta su curriculum con templates de word y una foto que siempre demuestra lo proactivo, productivo y profesional que se es. Con todas las facturas pagas antes del primer vencimiento. Traje oscuro, corbata clara y sonrisa. Siempre sonrisa) que obtuvo como resultado muchas caras de un desprecio digno de un cura mirando a un tipo que se lava la cara con el agua bendita de su iglesia. Se me ocurrió que sería gracioso aparecer con la corbata llena de trabas. Después de todo no era para nada gracioso, pero tampoco era degollar a un perro en presencia de un niño, eso es obvio.

Esa misma noche mi esposa, con renovado interés psicoanalítico después de una tarde compartiendo mates, escones, palmeritas y Utilísima Satelital con mi madre, tuvo la excelente idea de preguntarme qué era lo que me pasaba, porque eso de las trabas era una clarísima señal de que había algo dentro mío que andaba claramente mal. Mi esposa usa mucho la palabra claro y todas sus formas adverbiales, además de hacer un uso aún más descarado de los tests de las revistas que rigen su vida diaria. Obviamente le respondí que nada y obviamente ella me dijo que no me creía, que se me notaba en los ojos, etc.

Todo quedó en nada, cosa que agradezco a las noticias de último momento que lograron distraerla; y mi mente aprovechó ese tiempo para viajar al pasado, un pasado en que todavía no había trabas de corbata en cada cumpleaños. Pensé en mis noviazgos anteriores y en cómo todos tuvieron una característica en común. Ninguna, ni siquiera mi esposa, me dijo nunca que me amaba, puesto que todas compartían esa capacidad de análisis que les permitía conceptuar y ver sus emociones claramente. Todas dijeron que sentían algo muy especial y un cariño muy grande, pero que no era amor...que amor era otra cosa, porque yo las trataba bien y con respeto y sabían apreciarlo...pero el amor era una cosa muy distinta. Tan inteligentes todas que resultaba imposible que confundieran sus sentimientos. Al contrario de las novias de mis amigos, ellas vivían colgadas a sus cuellos y se juraban amor eterno a cada vuelta de esquina, pero claro, ellas no entendían nada. Así que me fui a dormir pensando en lo idiota que soy al no poder poner mis sentimientos en ese plano de abstracción y poder analizarlos con el empeño de un arqueólogo frente a la tumba de algún Ramsés.

Siguieron los días y las facturas y los mates en casa de mi madre. Y más preguntas acerca de cómo era que yo percibía mi relación de pareja. Contesté que todo estaba bien. Mi esposa me dijo algo enfadada que ni siquiera iba a visitar a mi madre, que cómo quería que pensara que no me pasaba nada. Le prometí que el siguiente sábado iríamos los dos a comer con ella. Entre semana traté de negociar que fuese en algún restaurante, pero ella se negó, y ni hablar de mi madre, que mirá si estoy yo para andarme poniendo ropa que no voy a volver a usar y encima para que gastés plata, nene. Hacemelfavor. Tuve que darme por vencido. Sería almuerzo en casa de mamá.

Nos recibió como nunca y como siempre. Con la sonrisa consolada de alguien que se creía (o me quería hacer creer) abandonada hasta que mi cara pasó la puerta. Ñoquis y la tele a muy alto volumen, como siempre. Todo salió como era debido, las preguntas del trabajo, las noticias del barrio y los desmedidos halagos entre mi esposa y mi madre. Como siempre, me notaba más flaco. Como siempre, mi esposa asentía.

El gato sentado en el lado de afuera de la ventana me miraba y parecía compadecerse de mí, ya que la conversación volvió a girar (gracias a la habilidad para cambiar de tema que posee mi esposa) entorno a nuestra relación de pareja. Mi madre la jueza. Mi esposa el fiscal. Yo el acusado. Todo se había vuelto rutinario, según la fiscalía, no podía creer que el acusado no se quejara de nada y que no lo viera hacer algo para cambiar. El acusado se excusó de no entender a qué se refería el fiscal, argumentó que para él no había nada de qué quejarse. Entonces el fiscal puso como prueba clarísima el chiste que el acusado había hecho tiempo atrás con las trabas de corbata. La jueza no dudó en hacer validar la prueba y pidió al fiscal que ampliara su acusación. El gato, seguía compadeciéndose del acusado. Consten actas. Pasamos a cuarto intermedio.

La expresión en las caras de mi madre y mi esposa empezaron a tomar la misma forma. Sus ojos se hundían dentro de mí y sentía cómo examinaban detalladamente cada uno de mis pensamientos. La expresión de enfado en sus caras que terminó con un chasquido de lengua al unísono y un suspiro de desaliento (el mismo que venía escuchando de toda la vida) que parecía secar mis pulmones. En mi cabeza había una nube morada que me tapaba la vista de a ratos, respiraba un aire pastoso y con olor a salsa de tomates, encierro y naftalina. Miré con los ojos llorosos a mi esposa y le dije, colmado de espanto “sos mamá”. Me levanté y salí corriendo al baño.

Las arcadas me pusieron de rodillas en el piso helado y con la cabeza en el inodoro. Vomité como hacía años que no lo hacía y lloré, también como hacía muchos años que no lo sentía. A los minutos llegó mamá y me preguntó azorada qué hacían todas esas trabas de corbata en el inodoro.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Zonda. Instrucciones para vivirlo.

Hay que venir dejando marcas en el camino a cualquier lado, como si cada oración proferida fuera un ringtone insoportable que todo el mundo padece cuando uno está por ahí. Luego hay que sentir el cuerpo fuera de lugar y desconocerlo tanto que la única salida sea el miedo o la taquicardia. Por nada del mundo la familiaridad de las cosas tiene que servir de refugio mental, por el contrario, tiene generar desesperación y lejanía, debe perturbar nuestra percepción de un modo eficaz. Debe ponernos en un lugar incómodo y dejarnos con el cerebro inerte, torpe e indolente a cualquier estímulo o llamado a la sensatez. Ayudará a la percepción del zonda quebrar las pocas seguridades que uno tenga y darse por vencido mientras el sol del mediodía acentúa la jaqueca que no nos abandona ni para dormir. También resulta de gran utilidad: soñar con gente de sombrero y traje marrón, despertarse con la cabeza transpirada y ver a algunas ex parejas a lo lejos (acompañadas y abrazadas de sus actuales) mientras se va a depositar un cheque a un banco lleno de gente que pregunta si uno entiende lo que le quieren decir y se piensa si la elegida remera roja no resalta ciertas cualidades del abdomen propio. Almorzar un tomate y un cigarrillo ajeno son cosas que le resultarán de gran utilidad. Finalmente, dormir involuntariamente durante algunos segundos en lugares públicos, sentir los ojos sumergidos en sal todo el día y marearse leyendo en el micro son cosas que no querrá evitar si lo que busca es una experiencia completa y arrolladora.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Lo confieso Reloaded

Ya no puedo seguir escondiendo la panza.

Anoche soñé que Confesore se cagaba a trompadas con Dolores Barreiro. Y, mientras ella se defendía tirándole zapatos, él le tiraba con nubes lluviosas y rayos.

Nunca vi Lost, 24 o Prision Break. Y no creo estar perdiéndome algo, o si?

Cuando era chico moría de ganas de ir a Flavia está de Fiesta y tengo un amigo que fue, con lo cual mi niño interior lo envidia con toda nuestra alma.

La tapa de Liniers es lo único que me resulta atractivo del nuevo disco de Calamaro.

Siguiendo con Flavia. Verla bailar por un sueño la verdad que me deprime un poco. Es como me pasa con los Pixies ahora: ves que en el escenario le ponen onda, pero ya les cuesta moverse demasiado por su notorio deterioro.

De arrebatado me compré una entrada para ver a Soda ni bien me enteré, pero un poco me arrepiento, porque no me genera ni un atisbo de expectativa el show que puedan dar.

En la frase "tengo un amigo que fue" me vi muy tentado de poner el link a su blog, pero por respeto a su privacidad me abstuve.

sábado, 18 de agosto de 2007

Lo confieso

Con toda la vergüenza y el tácito oprobio que puedo sucitar digo:

MySpace me da miedo y me genera desconfianza, a tal punto que, si puedo evitarlo lo hago con todo placer.

Odio a los Artic Monkeys, por más que toda la crítica hiperespecializada y los blogs del universo los adoren...a mí ME ABURREN y no me parece que sean la gran cosa.

A lo sumo 2 veces por mes recibo un mail trascendente.

Me he dado cuenta que, inconscientemente, muchas veces subestimo a las personas que reemplazan la letra c por la k cuando escriben.

Y , lo admito, muchas veces me olvido de escribir en este blog.

domingo, 12 de agosto de 2007

Guillermo

Siempre lo veo de noche, después de las nueve, esperando un micro en frente del colegio militar. Dice que espera el 12 Flor de Cuyo. Tiene ojos grandes y piel brillante y gruesa. Le habla a nadie todo el tiempo, en realidad tira pies para entablar conversaciones. Cuanto frío hace. Que no viene el micro. Espero el 12. El 12. El clima, vio?. La camisa es nueva, nueva. Se hace tarde...y con este frío, encima el 12 que no viene, no viene. Y yo con la camisa nueva...Se acomoda el cuello. Saluda. Se sienta. Mira su muñeca buscando la hora. Se cruza de piernas. Se para. Saluda a alguien que pasa. Saluda a los que están en la parada. Mueve los brazos arreglando sus mangas. Mete las manos en sus bolsillos. Levanta las cejas. Y no para de hablar. Se sienta. Se cruza de piernas. Vuelve a mirar la hora. Arregla su corbata, su pantalón. Se toca la nariz. Se acomoda el peinado. Se toca el contorno de los labios. Se aclara la garganta. Pregunta si alguien vio pasar el 12, porque tiene que llegar temprano.
Guillermo seguramente fue conductor de televisión en otro lugar y en otro tiempo. Uno de esos shows que duran todo el domingo, con juegos, sorteos, entrevistas, bailarines, cantantes y jugosos premios. Guillermo fue famoso, querido y carismático. Fue una de las grandes estrellas del Canal 4. Hasta un domingo ruin en el que, durante el gran juego de La Pesca de Tacitas, un niño se resbaló y cayó en la Pecera de las Tazas. El concursante se hundió en la marea de porcelana falsa partiéndose la cabeza contra el acrílico. El director de piso cruzó la escenografía bañado en sudor helado, cuando en el monitor vio cómo el manchón de sangre lentamente salía de la cabeza inmóvil del niño. Guillermo sintió su corazón detenerse y un zumbido que crecía en sus oídos. Quedó paralizado. En aquel momento su mente fue reemplazada por otra cosa, el Guillermo de "Domingos Familiares" se había ido junto con el niño.
El programa fue inmediatamente sacado del aire y el siguiente domingo pusieron una doble función de Hollywood en Castellano. Guillermo no volvió a su casa, se quedó al menos dos meses encerrado en el Gran Hotel Provincial, que pertenecía a los dueños del canal. Durante aquel tiempo no habló con nadie y ni siquiera fue a la reunión con el gerente de programación, donde se le iba a explicar que el programa no podía seguir en el aire porque todos los auspiciantes habían decidido retirar sus marcas del show. Sólo balbuceaba sus latiguillos inconscientemente, como pensando en voz alta.
Fue así que Guillermo decidió dejar su provincia y se fue en el primer micro que saliera de la terminal la mañana de ese martes ventoso. Esa misma noche llegó a Mendoza cargado de una afeitadora eléctrica, tres camisas nuevas color crema, dos pantalones de vestir marrones, un cepillo dental, un peine y un disco Julio Sosa.
Al pisar la terminal recordó que tenía un primo que vivía en un barrio detrás del puente Baigorria y decidió preguntar al chofer si algún colectivo lo dejaba cerca del puente, "el 12 Flor de Cuyo, maestro" le respondió la cabeza inclinada del chofer.

jueves, 2 de agosto de 2007

Chau don Julio

Bueno, hace siglos que realmente no escribo en ningún lugar, ni siquiera acá. Lo cual no está deviniendo en un cráneo lleno de ideas y comentarios fantásticos que tengan que ser llevados a algún formato perceptible. Como un buen ejemplo del descampado creativo en el que vivo desde hace 23 años (oh, finalmente un dato real sobre mí y a la vez una desilusión para los pocos lectores de este lugar que seguramente pensaban que tenía 14) sirve este blog en su totalidad. Aun así, hoy tengo ganas de hacer un update y siendo un resumen de los eventos sucedidos a lo largo de este mes es el movimiento más predecible que se puede hacer en un blog, es exactamente lo que voy a hacer.

Planeta Hot

Una de las primeras cosas que recuerdo del recientemente fenecido mes fue el live earth, del cual vi solo un par de imágenes, aunque increíblemente shockeantes y difíciles de digerir: una fue el pobre James Helfield completamente canoso, barbudo y listo para ir a Cuestión de Peso. Era una especie de Papá Noel del Metal. La otra imagen impactante fue un close up del cantante de UB40 actuando en África, el pobre tipo era un sudoroso elefante caucásico. Incluso un grupo de cazadores intentó dispararle para sacarle el marfil, pero el equipo de seguridad logró evitarlo.
Igual, el Live Earth en si fue como algo de difícil cuadre. O sea, para concientizar al mundo acerca del calentamiento global, esta gente no tuvo mejor idea que hacer conciertos re largos por todo el mundo en los que se gastaron miles de gigawatts de energía en luces, sonido, pantallas gigantes, transmisión de cientos de medios de todos lados y en los que además hubo millones de personas congregadas en un solo lugar generando basura. Es como que hacer una campaña repartiendo panfletos contra la tala de árboles para la fabricación de papel.

De gira

Otro evento muy cercano en fechas fue la beshísima nevada muchos lugares del país para el 9 de julio. No es importante para nada, pero ese día yo estuve en Buenos Aires dando vueltas durante el inicio mismo de la nevada. Desde "mira que loco estas cositas que se me quedan en la campera" cargando equipaje por Godoy Cruz y Santa Fe en Palermo, hasta "se me están quemando las manos de tanto frío y si sigo esperando el 71 voy a matar a alguien o largarme a llorar" Paraná y Panamericana en, lo que calculo, ya era Carapachay. Luego la nieve me acompaño hasta Retiro y de ahí todo el camino hasta Mendoza: jugando al Bingo Andesmar con el "asistente de abordo", comiendo pollo con gusto a arroz y arroz con gusto a cartón, hablando una vieja que me enseñó a jugar al sudoku, viendo un drama exageradamente conservador y derechista con The Rock, ahí presente siempre estuvo la nieve formando parte del paisaje en mi ventanilla. Lo que devino en la ultima cavilación antes de dormir: Nunca me ha pasado de ponerme paranoico. Tal vez nunca tomé tanto o mis sospechas son ciertas y ya lo soy sin ayuda de nada.

American Doll Posse

Durante julio conseguí unos discos buenísimos, pero me he encontrado -tal vez algo tarde- con el disco nuevo de Tori Amos, el cual recomiendo completamente. Un disco encarado por cinco mujeres distintas, cada una con sus temas, su estética y su blog particular. Si no lo has escuchado pedilo para el día del niño que es este mes. Pero original, así se aprecia mejor. A romper chanchos, mis valientes!

Cronología del Jarabe para la tos

Volví a estar enfermo este mes, pero ahora no voy a detallar el itinerario de esos días con fiebre y tos. Tras tomar el Mucosolvan volví a reconciliarme con los jarabes. Me hizo acordar a los jarabes que tomaba de muy chico. Ahí conformé un pequeño catalogo en el que, según mi paladar infantil, el mejor era el querido Trifamox 500. No se si existirá todavía, pero era lo que más me gustaba de enfermarme. Siempre quise bajarme una botella entera de ese elixir rosado, bastante espeso y con gusto a frutilla. Otro que solía tomar con frecuencia era el Rinatanic, pero era arenoso y de sabor algo amargo, solo me gustaba el color símil chocolate pero te palma un montón y es bastante feo, aunque nunca tanto como su hermano Rinatus (de etiqueta marrón, el otro venia con etiqueta verde), era la versión hardcore del Rinatanic, menos gusto, más arenosidad y casi tan espeso como el dulce de leche. Luego vino una etapa espantosa, en la que llegaron desconocidos algo transparentes con gusto a ceniza de frutilla, tales fueron el Mucoprednibron (un asco disfrazado de solución) y el Flurinol D que es como la heroína de los jarabes. Es re violento: bastante liquido y te sanas rápido y bien, pero el gusto a hospital que te deja no te lo sacas ni con dos semanas de buches con listerine.
Pero como el Mucosolvan me resulto dulce -sin ser empalagoso o for kids- , de buen color, agradable aroma y de textura intermedia es que, desde la garganta de Un Yo Saturado, le damos el ok. Ademas de haberme hecho revisar a sus predecesores y porque un dia todos juntos alcemos nuestras cucharas y brindemos por jarabes que permitan el buen desarrollo de los catarrientos hombres del mañana.

Salud!

Y así se fue julio

lunes, 30 de julio de 2007

Para caerle bien a tu amigo intelectual...

Contale este graciosísimo chascarrillo:

- Che, Eusebio ¿sabías que Fargo es una empresa griega?
- No, no sabía...¿por qué?
- Porque para ellos "pan" es todo!

(Risas de Eusebio)


Claro, vos no lo entendés (si no no estarías leyendo este blog) , pero a tu amigo intelectual lo hará revolcarse de risa por horas o hasta que se quede sin aire y tenga que usar el paff para seguir riéndose. Seguramente vas a quedar como un Corona de Filosofía y Letras!

lunes, 23 de julio de 2007

Parte de la Vida de Peggy Jo Mario

La norteña Peggy Jo Mario es una de las más importantes y a la vez olvidadas figuras de la música popular estadounidense. En su caso, el mote de "norteña" es algo que se cumple por partida doble, ya que la vida de esta famosa cantante comenzó hace más o menos unos 65 años en Pampa del Infierno, capital de Almirante Brown en el Chaco, Argentina. Allí vivió en hasta los catorce años de edad, cuando la familia para la cual trabajaba como criada (el clan O'Hara, una de las familias fundadoras del pueblo, más conocida entre los pobladores como Lo Jarra. Una prueba de ello es el punto de referencia entre usuarios del transporte público que, para anunciar el destino al conductor, suelen decir "hasta el chalé de Lo Jarra") decidió dejar el país por problemas que Maggie Brown, esposa de Archibald O'Hara, estaba teniendo por presunto tráfico ilegal de chivos*. Fue así que los O'Hara partieron a Estados Unidos llevándose consigo a la adolescente. Peggy Jo sufrió terriblemente este cambio porque estaba dejando al Infierno que la vio nacer y a un jóven enamorado llamado Floreal Mario, poeta del que hablaremos en algún posteo posterior.

Estados Unidos fue la elección de los O'Hara, ya que la familia de Maggie de orígen irlandés se había establecido allí hacía muchos años. Una parte en Pennsylvania (de donde viene el bisabuelo por el que llamaron así al pueblo que estaban dejando atrás) y otra en Louisiana, a donde fueron a parar los O'Hara, más precisamente a New Orleans.

Peggy Jo Mario, como ya habrá supuesto el avispado (o abejado) lector, no siempre tuvo ese nombre. Su nombre real es Anahí Uja Tohaichal, pero éste fue cambiado por sugerencia de Archibald para que nadie confundiera la pronunciación y no tuviera que perder tiempo deletreandolo a posibles interlocutores. Claro que también era para evitar problemas con la autoridad, ya que Anahí no contaba ni con una partida de nacimiento real. Y así fue que Peggy aceptó cambiarse el nombre, tarea para que tomó diversas fuentes: eligió Peggy por la coleccionista de arte Peggy Heinzenbalth que solía visitar la mansión de la familia, ya que estaba interesada en algunas de las primeras pinturas hechas por Floyd, benjamín de los O'Hara; y su apellido lo eligió por (sí, adivinaste lector) aquél trunco amorío que tuvo con Floreal Mario. El Jo, según nos dijo en una reciente entrevista, fue para poder hacer el viejo chiste de "just a regular Joe", pero le sacó la E porque así lo había visto en otras niñas.

De modo que con nombre y hábitat nuevo, Peggy Jo comenzó a relacionarse con algunos de los músicos de la zona. Debido a que muchos trabajaban para las familias adineradas de los alrededores y otros en contra de las mismas. Así fue como Peggy conoció Dick Mellow, mientras él intentaba robar el joyero que a ella le habían encomendado limpiar. "Si me dejas llevarlo, te regalo mi banjo" le dijo Dick y cuando ella vio el instrumento que él llevaba colgado (el robo fue un pequeño desvío antes de ir a ensayar con su banda de skiffle), accedió al trueque.

Ella aprendió los rudimentos del banjo gracias a Gordon el mayordomo, que también era violinista del grupo The Burglars, donde Mellow tocaba el banjo. Y así fue como empezó transitar el camino que la llevaría a conocer y posteriormente destacarse en el bluegrass y el rockabilly en sus comienzos, y luego sería la cantante principal de varias bandas de música country y tex mex, como Sheepless Lullaby y Lonely Burritos. A mediados de los 80's fue una de las pioneras de lo que luego se denominó cowpunk. Aunque jamás logró ingresar a ningún ranking importante o vender muchos discos, fue una de las grandes influencias creadoras de la música del Delta. Muchos luego dirían que fue el Alfa del Delta.

Ya en posteriores entregas seguiremos mostrando en detalle la vida artística de Peggy Jo Mario, pero para cerrar esta entrega los dejamos con un breve fragmento (la octava estrofa y el estribillo) de la diátriba de 24 minutos llamada "Cereal box Reader":

I went down the river
to give away my liver
So I thought that you would see me on my boat

You were layin' in your armchair
and yellin' at your butler
And all for him to get that little box

Cereal box reader
Cereal box reader
I really hope you are drowing
in a swamp

Cereal box reader
Cereal box reader
And even when I'm plain you never fall!







*El problema con del tráfico de chivos se agravó muchísimo debido al que en este depatamento chaqueño es muy tradicional el Festival Provincial del Chivo

viernes, 20 de julio de 2007

Funciona!

El post previo ha dado ya sus frutos. Haber cambiado hacia la autoayuda, sin dudas posiciona este blog dentro de otros niveles de masividad. De cualquier manera, es algo triste que tengamos que hacer estas cosas por un punto más de rating...A ver qué opinan los panelistas de este blog:

-Yo creo de que el público sabe lo que elije y que si lo que quiere es eso, nuestra función es darle lo que quieren...
-Disculpá que te interrumpa, pero me parece que alguien tiene que empezar a cambiar las reglas del juego, porque no puede ser, no puede ser que todos sigamos al Dios Rating...
-Disculpáme vos! Me parece que el guión que tenés adelante se te ha metido mucho en el orto porque (sacan el micrófono del aire).

Bueno, mientras nuestro panel arregla sus diferencias nosotros nos vamos a una pausa...En definitiva, los números de este blog están creciendo a pasos agigantados (si no me crees, apretá acá y convencete) y es todo gracias a vos, sí, a vos.

Y un saludo grande a toda gente de la cuidad de Not Set que siempre se da una vuelta por el blog.

Gracias totales®

miércoles, 18 de julio de 2007

Autoayuda

Prólogo

Bien, debido a que los índices de popularidad de este blog están por el sótano es que he decidido dar un drástico giro en lo que refiere al material aquí expuesto. Desde hace años, de Richard Bach hasta Iliana Calabró, el género de autoayuda (que no se trata, según la creencia popular, de libros del ACA) ha sido lo que más ha contribuido a que los escritores de tales libros y los que los editan puedan construirse una casa de fin de semana en su isla privada.
De modo que este blog, en pos de lograr la popularidad y la aceptación masiva (o sea, aceptación más el 21%), se suma al género para intentar lograr que, aunque sea, alguien lea este espacio o me edite un libro y así me compro al menos un gordini.

Nota del autor: lo entre paréntesis puesto son chistes horribles para que algún productor se avive y me meta a Bailando por un Sueño.


Tu nueva actitud ante la vida

Sé que puede ser muy difícil, pero lo que debes hacer es despertar al Richard Dean Anderson
que llevas dentro y poder enfrentar cualquier situación y superar cualquier obstáculo con un gancho para la ropa, un cable de teléfono y tres tostadas de gluten. También sé, mi querido lector que esto puede llegar a parecerte una tomada de cabello, pero en realidad quiero que comprendas la profunda alegoría que se esconde en estos elementos. El gancho para la ropa es tu fortaleza, con lo que tu sostienes la ropa mojada de tu ser. El cable de teléfono es la forma en la que te conectas y te manejas con el mundo exterior. Y, finalmente, las tres tostadas de gluten conforman los rasgos te tu personalidad y está en ti el saber qué le pones a tus tostadas. Si les pones dulce quiere decir que eres alguien querible por todos, menos por las chicas que se cuidan porque no le pones dulce bajas calorías, si le pones sólo manteca eres introvertido y cuentas con un mundo interior muy vasto y si le pones manteca con azúcar es porque eres muy versátil y tus aspiraciones artísticas son altas, ya que sabes mostrar tu mundo interior y decorarlo para que la gente sepa apreciarlo.
Una vez sacado a la luz el Richard Dean Anderson (o simplemente RDA) que llevas dentro debes dejarlo reposar 20 minutos y luego hornear a 180° C durante 20 minutos. Después salpimentarlo a gusto y finalmente mostrarlo (y mostrarte) al mundo.


Consejos para que levantes tu autoestima:

  • Mírate todos los días al espejo y en vez de decir "no puedo, soy un espanto que merece ser sentenciado a una eternidad de tormentos en las entrañas del infierno", intenta decir "yo no soy horrible. En todo caso lo serán mis padres que me hicieron así, de modo que ellos merecen ser sentenciados a una eternidad de tormentos en las entrañas del infierno, no yo".
  • Sonríe! Aquí una pequeña historia para que veas los beneficios de una sonrisa. Había una vez un Conejito en el bosque que fue a una entrevista laboral para trabajar de hiena en el elenco de "El Rey León on Ice", Paolo el rockero y Nazarena Vélez ya habían sido seleccionados como hienas en el elenco y sólo quedaba un solo puesto. El Conejito estaba tremandamente nervioso y esperando a que le tomaran la prueba. Como Paolo pudo ver el manojo de nervios era el pobre conejo, le ofreció una pitada como para que baje un toque. De pronto, mientras el Conejito exhalaba el humo de sus pulmones, Badía lo llama para pedirle que pase a su oficina para comenzar con la entrevista. Cuando el fan de los beatles le dijo "Decime...yo a vos te veo, muy conejil, con mucha zanahoria y como con un espíritu empeluchado..." entonces el conejo, en medio de su nerviosismo y pensando en que ya le estaban por debitar lo que había sacado con la tarjeta, al escuchar "espíritu empeluchado" no pudo más que escupir una carcajada estruendosa. Badía, al oírlo dejó de hablar. Luego de una pausa algo prolongada, dijo "Si te soy sincero, creo que puedo ver en vos a la hiena que estamos buscando". Fin
Note entonces que si puede esgrimir una sonrisa en el momento adecuado, al menos podrá aspirar a un trabajo que requiera las habilidades de Paolo y Nazarena.


Fin de la primera parte.